Taquerías y fondas
Toma pedidos para recoger, contesta el menú y anota cuánto se cobró.
Un asistente que conoce tu catálogo, tus precios y tus horarios. Cotiza, levanta pedidos, agenda citas en tu agenda real, y le pasa la conversación a una persona en cuanto hace falta.
Sin tarjeta para empezar · Se configura en cinco pasos
Un solo inbox para todo lo que te escriben:
Si tus clientes te escriben para preguntar, pedir o agendar, es para ti.
Toma pedidos para recoger, contesta el menú y anota cuánto se cobró.
Horario, menú y precios sin que nadie deje la barra para contestar.
Agenda con cada persona del equipo y manda el recordatorio antes de la cita.
Ofrece solo huecos reales, reagenda y registra quién no llegó.
Cotiza desde tu catálogo y le da seguimiento a quien no ha pagado.
Resuelve las preguntas de siempre y te pasa al cliente cuando ya quiere hablar.
Te registras, le cuentas cómo trabaja tu negocio, conectas tu WhatsApp y ya está contestando.
Tus servicios, tus precios, tu horario y lo que no debe decir. Sin escribir una sola instrucción técnica.
Un chat de prueba donde le preguntas lo mismo que te preguntan tus clientes. Lo ajustas hasta que conteste como tú.
Instrucciones paso a paso para conectar tu número. Si algo se atora, lo vemos nosotros desde el panel.
Las mismas pantallas que usa tu negocio desde el primer día: tu bandeja, tu agenda o tus pedidos, lo que sabe tu asistente y tu número.
Lo que todavía falta para que tu asistente pueda contestarle a alguien, calculado desde tu propia cuenta y no palomeado a mano.

Tu semana, con lo que agendó el asistente y lo que apuntaste tú. Marca quién llegó, quién no, y mueve una cita sin pedirle permiso a nadie.

Cada consulta que el asistente anotó, de cotización a pagado. Tú lo mueves; nadie lo recaptura en una hoja de cálculo.

Tus precios, tus reglas y las respuestas que repites todos los días. Cambia una y contesta distinto en el siguiente mensaje.

Conectar tu propio WhatsApp, en cinco pasos que dicen cuáles son tuyos, cuáles de Meta y cuáles nuestros.

Barberías, estéticas, clínicas, consultorios.
Tiendas, distribuidores, servicios a cotización.
Cada cuenta trae el panel completo. No hay módulos aparte ni versiones recortadas.
WhatsApp, Instagram, Messenger, Telegram y tu web en una sola lista, con quién atiende cada chat.
Horarios, personal, duración por servicio y recordatorio automático antes de cada cita.
De cotización a pagado. Al que se queda pendiente le escribe solo, una vez.
Sube tu lista de precios, tu menú o tus reglas; contesta con eso y con nada más.
Productos y servicios con precio, para cotizar sin inventar.
Cuando estás cerrado contesta con el mensaje que tú decidas, y retoma cuando abres.
Cuántas conversaciones, cuántas citas o pedidos, y cuánto llevas cobrado este mes.
Una sola dirección para tu bio de Instagram, con todos tus canales.
Pregúntale a tu cliente cómo le fue, después de la cita o del pedido.
Cotiza con tu catálogo y tus precios, levanta el pedido dentro de la misma conversación y te lo deja listo para cobrar.
Al que quedó pendiente de pagar le escribe solo, a las horas que tú decidas. Una vez, sin insistir de más.
Cuántas cotizaciones acabaron en pedido, qué producto se mueve y cuánto llevas cobrado este mes.
Le dices qué no debe decir —precios que no existen, plazos que no prometes— y lo respeta. Si no sabe, lo dice y llama a una persona.
No apunta una nota: revisa quién está libre, respeta el tiempo entre citas y no te sobrevende la silla.
Un reclamo, alguien molesto, alguien que pidió hablar con una persona: la conversación llega a tu bandeja y sigues desde donde iba.
Un mensaje es cada respuesta que da tu asistente. Si se te acaban, recargas — y te avisamos antes, no después.
Tu asistente lo puedes configurar tú mismo desde el portal. Si prefieres que lo hagamos nosotros, dejamos tu asistente funcionando con tu información y te acompañamos en la primera puesta en marcha.
No es necesario para usar BotCore: solo lo pagas si lo pides.
Pedir la configuraciónAntes contestabas citas entre cliente y cliente y se te iban varias por no responder a tiempo. Ahora el asistente ofrece los huecos que de verdad tienes, agenda con la persona correcta y manda el recordatorio. Tú solo ves la agenda llena.
Los pedidos para recoger entraban por WhatsApp y se perdían entre mensajes. Ahora quedan anotados con lo que pidieron y cuánto se cobró, y al que no ha pagado le escribe solo, una vez. Dejas de perseguir gente.
Lo que más preocupa es que invente precios. Cotiza con tu lista y nada más, y cuando alguien quiere hablar contigo te pasa la conversación y sigues desde ahí. Lo pruebas una tarde en el chat interno y ese mismo día lo conectas.
La cuenta de WhatsApp Business (WABA) se crea en tu propio Meta Business Manager, a tu nombre y con tu número. Nosotros no somos dueños, no la administramos y no la podemos retener.
Tú verificas tu negocio y tú creas la app en Meta for Developers. El número, el nombre que ven tus clientes y la verificación son de tu cuenta, no de la nuestra.
Un token de acceso y el secreto de la app que tú pegas en tu portal. Se guardan cifrados y los revocas desde Meta cuando quieras; desde ese momento dejamos de ver tu número.
Las conversaciones de WhatsApp las factura Meta directo a tu cuenta, a su precio. No pasan por nosotros ni les agregamos margen.
Revocas el token y conectas el número donde quieras. No hay que pedirnos que lo liberemos, no hay que migrar nada y no hay que avisarle a tus clientes.
No. Le cuentas tu negocio en un formulario, subes tu lista de precios o tu menú, y lo pruebas en un chat interno hasta que conteste como tú.
Lo dice y le pasa la conversación a una persona; no inventa precios ni plazos. El chat te llega a tu bandeja y sigues desde ahí.
Cada respuesta que da el asistente; lo que escriben tus clientes y lo que contestas tú a mano no cuentan. Te avisamos antes de que se acaben: puedes agregar una recarga, válida el resto del mes, o subir de plan. Si se agotan, el asistente deja de contestar y las conversaciones te llegan a ti.
Eliges el plan desde tu portal y te mostramos las instrucciones de pago; en cuanto confirmamos, tu mes queda activo. Sin tarjeta, sin cargos automáticos y sin permanencia: cada mes se paga por adelantado y, si no renuevas, no se cobra nada más y tu cuenta sigue ahí para cuando vuelvas. La IA va incluida; lo único aparte es lo que Meta te cobra por WhatsApp.
Las credenciales se guardan cifradas, cada negocio ve solo lo suyo y no vendemos datos. El aviso de privacidad dice qué guardamos y para qué.
Cuéntanos qué negocio tienes y te decimos si BotCore le queda y cómo empezar. Contesta una persona.
Atiende ALCore Intelligence, el equipo que desarrolla BotCore.
Creas tu cuenta, lo configuras en cinco pasos y lo pruebas en el chat interno. Conectas WhatsApp cuando estés convencido.